Las 7 distorsiones cognitivas más habituales

Las 7 distorsiones cognitivas más habituales

7 distorsiones cognitivas- lentes para observar realidad

¿Qué son las distorsiones cognitivas?

Al vincularnos con la realidad nuestro cerebro realiza un montón de procesos cognitivos. Necesita recolectar, clasificar y procesar información y para realizarlo de una manera más sencilla utiliza heurísticos. Los heurísticos son reglas que sigue el cerebro para resolver las situaciones de manera casi automática. Al funcionar de esta manera el proceso puede dar lugar a sesgos cognitivos. Si estos sesgos se relacionan con cuestiones emocionales entonces estamos hablando de distorsiones cognitivas.

Las distorsiones cognitivas son esquemas equivocados de interpretar los hechos que generan múltiples consecuencias negativas en la vida de la persona. A partir del desarrollo de la terapia cognitiva se vio la relación que hay entre estas distorsiones y los trastornos de ansiedad. A continuación te voy a comentar las distorsiones más comunes. Es probable que en tu vida experimentes más de una.

¿Cuáles son las 7 distorsiones cognitivas más comunes?

Sobregeneralización: Basicamente es creer que si algo sucedió una vez va a seguir sucediendo. También puede resultar de tomar un caso y hacerlo extensivo a la totalidad. En el consultorio es común escuchar frases como: Siempre me sale todo mal, o Nadie me entiende.
Las palabras que suelen acompañar esta distorsión son: Siempre, Todos, Todo, Nunca, Nadie, Ninguno, etc.

Catastrofismo: Esta es también una de las distorsiones cognitivas más frecuentes y muchas veces la que genera mayores niveles de ansiedad. Suele comenzar con la frase “y si…”. Es capaz de imaginar los peores escenarios sin tener verdaderas razones o pruebas para hacerlo.
También pensar que la situación es insoportable o imposible de tolerar, cuando en realidad es incómoda o inconveniente.
Alguna que puedo recordar del consultorio puede ser: “¿Y si termino viviendo abajo de un puente?” o “Y si me agarra cuando estoy viajando?”

Pensamiento polarizado: Es cuando las personas tienen el típico pensamiento blanco o negro. O las cosas son así o son todo lo contrario. Refiere a la dificultad de poder observar los grises, los grados intermedios. En estas ocasiones también se utilizan las frases como “siempre”, “nunca”, “todos” etc.

Abstracción selectiva: Consiste en enfocarse exclusivamente en ciertos aspectos, de un evento, hecho, circunstancia o persona con exclusión de otras características. Según la tendencia de la persona seleccionará qué porción de la realidad mirar. Las personas con tendencias depresivas por ejemplo filtrarán la realidad enfocándose en situaciones de pérdida o abandono. Los ansiosos en cambio eligirán aspectos que confirmen pensar que hay riesgos o peligros.

Razonamiento emocional: Esta distorsión tiene que ver con la formulación de argumentos basados únicamente en cómo me siento respecto a un tema y no a la observación objetiva y analítica de una situación. Por ejemplo, si me siento feo, esto quiere decir que lo soy; independientemente de cualquier argumento que pueda contradecirlo.

Leer la mente: De los más usuales sobretodo en los conflictos vinculados a las relaciones de pareja. Es cuando las personas creen saber qué es lo que el otro está pensando. Cuando creen conocer las intenciones últimas. Creen saber porque la persona se comporta como se está comportando sin tener pruebas o la confirmación del otro. En vez de ver sus propios pensamientos como posibles hipótesis, los ve como visiones realistas de la realidad. “Ella me dice eso porque cree que soy estúpido” o “lo hace para hacerme enojar”.

Perfeccionismo o debeísmo: Suelen ser creencias rígidas y muy difícil de modificar con respecto a lo que debería suceder o a cómo debería uno ser. En vez de ver las cosas como son, hay una tendencia a sobre exigirse, sin considerar las circunstancias especiales de cada caso. Las exigencias se convierten en auto críticas severas. Cuando esas críticas se proyectan hacia otros se favorece la ira y los comportamientos beligerantes.
Suelen estar presente en la crianza pero sobre todo en la manera en que cada uno se habla a sí mismo.

Estas son sólo siete de una gran cantidad de distorsiones cognitivas. Es preciso entender que es a partir de estas falacias y de estos errores que muchas veces sufrimos. Al sufrir por una situación es muy probable que la mirada que se esté teniendo sea una mirada inmadura y no relativa. Es conveniente entonces poder revisar nuestros propios pensamientos. Poder observar cuándo estamos distorsionando de alguna de estas formas.

Te invito a que revises tus pensamientos y tus interpretaciones. También a que comentes si es que encontrás algunas de estas distorsiones en tu propia vida o en películas por ejemplo.

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