Una práctica para vivir con más claridad
Más claridad para reconocer lo que te pasa y elegir cómo responder
La ansiedad, el apuro y la exigencia pueden llevarte a reaccionar antes de entender qué necesitás. La práctica de mindfulness te ayuda a advertir esos movimientos, hacer una pausa y responder con mayor libertad: en una conversación, al tomar una decisión o cuando tu cabeza empieza a adelantarse a todo lo que podría salir mal.
Soy Rodolfo Falcón, psicólogo e instructor de mindfulness. Cada semana comparto reflexiones y prácticas para acompañar este aprendizaje.
Qué puede empezar a cambiar
Recuperar margen antes de reaccionar
Con práctica y atención, podés empezar a reconocer la ansiedad antes de quedar absorbido por ella y advertir cuándo la exigencia está guiando tus decisiones.
También podés salir más rápido de pensamientos que se repiten, escuchar lo que sentís antes de responder y atravesar conversaciones difíciles con menos reactividad.
El objetivo es recuperar espacio para tomar decisiones más cercanas a lo que necesitás.
En lo cotidiano
El cambio aparece en momentos pequeños
Una respuesta que esperás unos segundos antes de enviar. Una tensión que reconocés en el cuerpo. Una conversación en la que conseguís escuchar antes de defenderte.
La práctica empieza a tomar forma cuando esas pausas aparecen en medio del día. Ahí se abre la posibilidad de actuar de una manera más cercana a cómo querés vivir.
- Reconocer la ansiedad antes de quedar atrapado en ella
- Elegir cómo responder con menos automatismo
Una práctica para empezar
Podés probarlo ahora
Preparé una práctica breve de centramiento para esos momentos en los que necesitás hacer una pausa y volver a registrar cómo estás.
Dura unos minutos. Podés hacerla sentado, con los ojos abiertos o cerrados, y volver a ella cuando lo necesites. La propuesta es practicar también en días comunes, cuando todavía tenemos margen para observar.
Sobre Rodolfo Falcón
Soy Rodolfo Falcón
Empecé terapia alrededor de los veintidós años. Viajaba desde Lanús hasta Palermo para encontrarme con Mabel, mi terapeuta.
Después de cada sesión solía quedarme en un café con un cuaderno. Escribía lo que había aparecido y trataba de comprender por qué una conversación podía modificar la manera en que veía mi vida.
Con los años me convertí en psicólogo. Más tarde, la práctica de mindfulness incorporó otra pregunta a mi trabajo: ¿qué sucede cuando, además de pensar sobre nuestra experiencia, aprendemos a observarla mientras está ocurriendo?
Hace más de veinte años que trabajo como psicólogo y más de diez que enseño mindfulness.
El Club de los Alquimistas
Un espacio de práctica grupal sostenida
El Club reúne a personas que quieren incorporar mindfulness a su vida y sostener la práctica en el tiempo.
Nos encontramos dos veces por semana para meditar, trabajar sobre un tema y conversar acerca de lo que cada persona va descubriendo.
Una semana podemos estar entusiasmados y la siguiente quedar tomados por el cansancio o las obligaciones. El ritmo de los encuentros y la presencia del grupo ayudan a retomar. Con el tiempo, la práctica empieza a aparecer también fuera de las clases: en una conversación, una decisión o un momento de ansiedad.
Newsletter
Una carta semanal para detenernos a mirar
Escribo sobre lo que vivo, sobre situaciones que aparecen en mi trabajo y sobre preguntas que surgen durante una clase o una conversación.
Un correo puede comenzar en una sala de espera, en algo que escuché durante una sesión o en una reacción que descubrí en mí mismo. Desde ahí aparecen temas como la ansiedad, los vínculos, la autocrítica y las decisiones.
Algunas semanas comparto una práctica o un video. También cuento sobre talleres, programas y aperturas del Club. Podés leer la newsletter aunque nunca participes de esas actividades: la carta tiene sentido por sí misma.
Esto dicen mis alumnos





